Rellenando huecos

lunes, diciembre 26, 2016

Va a resultar que los que dicen que mi terraza es de chicle tienen razón, hace unas semanas  uno de mis amigos, Juan Carlos, me dijo que se encuentra sin tiempo para cuidar de todos sus bonsáis y se limita a regarlos, me pidió que yo me quedara con alguno, ese "alguno" se transformó en cuatro y unos cuantos kusamonos, menos mal que son de los pequeños, eso si han sido un regalo de Navidad un poco adelantado.

Le contesté que se los tenía en acogida mientras él retomaba su ritmo habitual pero dijo que no, que eran míos.

A mediados de mes se acercó a la asociación y me los llevó, lo sorprendente es que a pesar de ser cuatro y los kusamonos les he encontrado sitio a todos.

De momento os los presento.

Malus pumila




Acer buergerianum en roca



Zelkova nire




Acer palmatum deshojo




Los kusamonos los dejo para otro día cuando los tenga todos identificados.

Juan Carlos me avisó que la mayoría necesitan trasplante y que necesitarán trabajo poruque él hace tiempo que no les hace nada, de momento no he tenido tiempo de echarles un vistazo en condiciones. Ya os iré contando mis planes para ellos

Un abrazo


Otros temas relacionados:
Visita-taller a Donosti
Lo que se vino de Mistral

También te gustará

0 comentarios

Subscribe